Aquel espantoso suceso. 27/08/2012 at 3:54 pm
Me gustaría compartir con vosotros algo que me ocurrió cuando era pequeña, yo tan sólo tenía 11 años cuando ésto ocurrió, fue algo indescriptible para mí y por miedo no le he contado a nadie, porque tengo la sensación de que a mi alrededor hay alguien que lo puede oír, hoy con 27 años aún recuerdo ese espantoso día como si fuera ayer y el motivo por el cual hoy me atrevo a compartir este suceso, es porque hace un mes he salido de ese pueblo donde he vivido toda mi vida y del cual siempre he soñado salir, en cierto modo porque creo que me ayudara a olvidar lo sucedido.
He nacido en una familia muy humilde, con cuatro hermanos mayores, al cumplir siete años tuve la mala experiencia de perder a mi padre por una enfermedad muy larga que fue uno de los motivo por el cual nuestra situación económica fue cada día peor, mi madre se las apañaba para sacarnos adelante pero aún así cada día era más difícil, sin embargo hasta aquel día mi infancia relativamente fue feliz, todas las tardes acompañaba a mi madre a hacer la colada en un río a tres kilómetros de mi casa. Recuerdo que me encantaba ir a ese lugar porque me trasmitía mucha paz y me divertía correteando entre los árboles mientras mi madre terminaba de hacer la colada.
Un día como otro cualquiera, estaba dando un paseo, distraída entre los matorrales, cuando de repente escuché un ruido muy extraño, como si alguien caminara detrás mío y me susurraba tan despacio que no podía entender lo que decía. Sentí una sensación muy extraña, inexplicable para mí ya que nunca me había pasado nada igual y nunca pensé sentir miedo hasta ese día.
Quería preguntar quién estaba allí porque pensaba que no había ningún motivo para tener miedo, seguí caminando muy despacio como intentando escapar sin que me vieran. De repente me di cuenta de que no sabía dónde estaba situada, me sentía totalmente perdida en medio del bosque, y cuando repente sentí una mano que me acariciaba el pelo y me cogía de la mano, recuerdo que estaba muerta de frío y sin poder reaccionar.
Oí una voz que me llamaba y para mi alivio era la voz de mi madre que me decía que me acercara al riachuelo donde estaba haciendo la colada, en ese momento fue como despertar de un sueño malo, salí corriendo para reunirme con ella, cuando llegue al riachuelo, ahí no había nadie, nuevamente me asusté y llamé a mi madre con la esperanza de que me respondiera, seguí caminando hasta acercarme mucho al río, cuando vi a un hombre sentado a la orilla del río, me frote los ojos para secarme las lágrimas que me impedían ver su rostro, cuando volví a verlo el hombre tenía la cabeza enterrada en la orilla del río con sus piernas a lo alto y me invadió el miedo, la angustia y el terror, grité con todas mis fuerzas e intenté salir corriendo, pero algo me impedía quitar los ojos de aquella imagen, de repente desperté en brazos de mi madre que estaba llorando desesperada, cuando llegamos a casa, ella me explicó que me escucho gritar y salió corriendo y me encontró tirada en el suelo, con la cabeza metida dentro del agua en la orilla del río. Nunca pude volver a aquel sitio y nunca expliqué a nadie lo que me había sucedido, sin embargo cada vez que veía quel bosque me invadía esa sensación de terror y miedo que nunca podré olvidar y espero que hoy que me encuentro tan lejos de allí no lo vuelva a sentir y consiga algún día olvidar aquel espantoso suceso.
